viernes, 22 de mayo de 2026

Proyecto

 Tutorial para mamá coco, pones tda la chingadera y demás aquí es para insertar fotos y videos



miércoles, 20 de mayo de 2026

Tercer entrega

 Esta canción demuestra el amor que le tenía León Larregui a su madre, María Jeannina Marín Tommasi.

La letra habla de un "páramo de luz" después de la muerte de su madre, simbolizando la creencia entre la vida y la muerte.

La canción se convirtió en un símbolo de amor eterno, con un significado tan profundo, transmitiendo el poder del amor de una madre.




Segunda publicación

 La canción arrullo de estrellas de  Zoé, habla de un amor que trasciende el tiempo, como si las personas fueran polvo de estrellas conectándose otra vez.

Tiene una vibra de despedida, pero también de promesa; como si aunque algo termine, su esencia sigue viajando por el universo visitando una vez más para saludar.

Los sonidos te llevan a otro mundo, la melodía destaca la importancia de ella como un amor eterno, expresando gratitud. Muestra como esa conexión trasciende los límites terrenales.





Primera publicación

 ARRULLO DE ESTRELLAS- ZOÉ

Una canción que nació como una despedida para su madre, la última melodía que su madre escuchó antes de su dolorosa partida. Una melodía tan dulce y atmósferica con una letra tan profunda y enternecedora.

Arrullo de estrellas es la canción que el cantante León Larregui le escribió a su mamá; su mamá sufría de cáncer de páncreas, León se encontraba en otro país, cuando su hermana lo llamó, el tomó un vuelo rápidamente. 

Mientras el tocaba está hermosa canción su mamá soltaba lágrimas de sus ojos que caían por sus mejillas, admirando y apreciando cada palabra que su hijo había pensado para la canción que le compuso.

Al día siguiente su mamá murió, en las palabras del cantante, su mamá se convirtió en un colibrí, que lo visita de vez en cuando. Él expresa un sentimiento profundo a su amor eterno y ángel, su mamá. 


martes, 19 de mayo de 2026

martes, 27 de julio de 2010

Sociedad capitalista y vida sin sentido

El orden mundial actual, donde el capital y el mercado son los únicos amos y señores de todo cuanto tienen vida en este planeta (y también de lo que no) presenta para algunos un mundo de privilegios y bonanzas, personas que lo tienen todo y algo mas, sus vidas estan consagradas a deleitarse en el lujo y el privilegio y en algunas ocasiones a mandar y coordinar a las multitudes enajenadas y alienadas que en el mejor de los casos tienen aspiraciones a una "calidad de vida" por encima de la media poblacional. ¿pero entonces, cual es el sentido de la vida? ¿acaso todos o casi todos estamos condenados a vidas perdidas y mediocres? ¿somos simplemente condenados por nuestro nacimiento y circunstancia?
De entrada y parafraseando a Unamuno, parece que en el fondo hay un sentido trágico de la vida, es decir a fin de cuentas todos vivimos como podemos, insatisfechos, llenos de penas y dificultades y al darnos cuenta no queda otra cosa mas que aceptarlo y esperar que la vida se nos vaya de las manos y quizas, ser recordados al final de nuestros dias por nuestra descendencia en el mejor de los casos
De esta manera podríamos de cir que estamos condenados por nuestra base económica, o por lo menos el marxismo ortodoxo, asi lo plantea y la realidad concreta puede casi constatarlo. Pero afirmar tajantamente lo anterior es dar una explicción causal limitada y pobre a un problema tan complejo como lo es, el mundo de hoy.
Si Occidente (Europa) cayo en decadencia como lo señalaron Spengler y Ortega y Gasset, no fue por causa de su pobreza económica, quizas fue el exceso de su riqueza lo que casi colapsa al sistema capitalista que ante sus crisis recurrentes y sobreproducción desmedida obliga a las potencias hegemonicas a lanzarse a guerras hemesfericas con el fin de atenuar sus contradicciones.
Me parece que Europa perdio el liderazgo por su autocomplacencia y Estados Unidos lo esta perdiendo por su falta de autoridad moral y nosotros los latinos munca lo hemos tenido por nuestros atrasos historicos materiales, pero también intelectuales.
De esta manera los ideales, valores y principios que daban brújula a la vida de una persona, se convierten en ideas confusas, sombras que oscurecen mas la mente de los ahora llamados ciudadanos globales que solo saben de moda, video juegos, sexo y viajes exóticos. El capitalismo ofrece a través del mercado a los nuevos dioses, el monoteísmo quedo enterrado y ahora los nuevos becerros de oro son las marcas de las empresas globales que nos dan poderes sobrenaturales y nosotros a su vez también se los otorgamos, asi nuestra vida no tiene sentido, somos pero no existimos.
Pasamos la vida buscando sensaciones que nos hagan "sentir vivos" porque ya estamos muertos, nos aburrimos con facilidad, porque ya nada nos sorprende, díria Hirsman que estamos en una cadena constante de decepciones que solo podemos aliviar un lapso muy breve, a través de todo lo que el mercado nos ofrece para comprar, pero despues la sensación de alienación, de estar en un sin sentido, de soledad profunda, vuelve irremediablemente a sentirse en nuestro cuerpo e intelecto.
Hasta aqui podríamos seguir diciendo que todo esta perdido, que usted y yo estamos condenados por no haber nacido dentro de la élite de los superacumuladores globales, y que lo mejor es tratar de pasarlo lo mejor posible mientras dure nuestra vida.
Las contradicciones del orden global se acentúan cada día mas, lo cual puede dar ventajas a intentos por generar condicones mas favorables para las grandes masas de desposeídos que hay en todo el mundo, la inetelectualidad de los países perifericos puede asumir un liderazgo eficaz, que permita insertar en la agenda mundial la gran desigualdad que hay y sus posibles soluciones, asi como contrarrestar las estrategia de las grandes transnacionales que solo dañan los cuerpos y psique de las poblaciones. Es posible cambiar las condiciones de este capitalista que tiene como intención gobernar todos los ambitos de la vida humana, con no otro fin que el de reproducir su propia existencia a costa del sacrificio de millones de seres humanos. Si hay esperanza.